Psicoterapia para Adolescentes

Como sabemos la adolescencia es un momento crucial en la vida del hombre. En esta etapa, tanto los padres como en los hijos experimentan  múltiples desafíos y problemáticas. Angustia, desconcierto, preocupación, encuentros y desencuentros acompañan esta compleja travesía. Por eso, tanto los padres como los hijos pueden requerir de ayuda u orientación psicológica.

“El adolescente por su parte, en general, está angustiado y confundido no sabe bien qué le pasa, le cuesta entender sus distintos estados de ánimo, emociones y sentimientos. Este período está caracterizado por la separación y diferenciación principalmente de los padres, por eso a los adolescentes les cuesta mucho pedir ayuda y discutir sus problemas e intimidades con sus papás o familiares más cercanos.”

En ocasiones, tanto la mamá como el papá se sienten sobrepasados y desbordados, se perciben como ineficientes e impotentes, surgen distintas complicaciones y múltiples interrogantes. Lidiar con el cambio de relación que proponen los hijos: más cuestionadores, críticos, rebeldes, delicados y espinosos no resulta fácil.

La estrategia terapéutica depende de la problemática, las características de personalidad del joven y la situación familiar, entre otras variables. Puede ser necesaria una terapia individual, relacional con los padres, familiar y/o psicoterapia grupal para adolescentes. Desde mi experiencia el trabajo terapéutico que se realiza con un adolescente, implica necesariamente orientación para los padres.

Cuando el estado de ánimo del adolescente está influyendo negativamente el funcionamiento en el ámbito escolar, familiar o social.

Si se observan en el joven frecuentes arranques de ira y/o malhumor, bruscos y persistentes cambios en el estado de ánimo. Baja autoestima, auto reproches, conductas autodestructivas.

Cambios significativos en hábitos de sueño o alimenticios. Trastornos de alimentación: anorexia, bulimia, obesidad.

Estados depresivos: mostrando una actitud negativa, con frecuencia acompañado de falta o aumento de apetito, dificultad para dormir e ideas relacionadas con la muerte.

Abandono de ciertas actividades, amigos o familiares, aislamiento, sentimientos de soledad, timidez, dificultad para incorporarse a los grupos.

Dificultades o cambios significativos en el rendimiento escolar.

Conductas adictivas en relación al alcohol, las drogas y el uso de Internet.

Desafío persistente a la autoridad, tanto a los padres y adultos como a los profesores.

Problemas y conflictos en la relación con los pares. Problemas para relacionarse con el sexo opuesto.

Enfermedades psicosomáticas: dolor de cabeza, migrañas, intensas gastritis, colon irritable.

  • Depresión.
  • Ideación suicida, o intentos de suicidio.
  • Duelos no resueltos.
  • Separación de los padres.
  • Angustia.
  • Crisis de pánico.
  • Crisis de angustia.
  • Bulling.
  • Fobia Social, Timidez, Inhibición.
  • Problemas Conductuales.
  • Impulsividad.
  • Tendencia Autodestructiva.
  • Déficit Atencional.
  • Desorientación vocacional, dificultad para orientar y encauzar la propia vida.
  • Problemas en las relaciones interpersonales.
  • Conflictiva y dudas en relación a la Identidad Sexual.
  • Enfermedades Psicosomáticas: cefaleas, intensas gastritis, colon irritable.

La adolescencia es un momento crucial en la vida del hombre; una etapa de transición, una larga y compleja travesía. Es el camino necesario para la transformación de la niñez a la juventud y luego a la adultez.

Como sabemos, hoy la adolescencia se ha extendido y va desde aproximadamente los 9, 10 años con las primeras manifestaciones de la  aparición de los caracteres sexuales secundarios, hasta los alrededor de los 25 a 27 años con diferencias entre uno y otro joven.

“La adolescencia es un período de crisis, desequilibrio y desconcierto. Predomina en mayor o menor medida la confusión, la angustia, la extrañeza, la ambivalencia, la rabia y el dolor. En muchos casos los adolescentes, no saben determinar ni expresar lo que necesitan y/o lo que les pasa. Por eso es muy importante la presencia no invasiva de los padres, que estén ahí “ni tan cerca ni tan lejos”, intentando comprender y aceptar los cambios que el adolescente está sufriendo.”

  • Adaptación  a la nueva imagen corporal.
  • El Ciclo Menstrual. Primeras Poluciones.
  • Búsqueda de sí mismo y de la nueva identidad.
  • Separación progresiva de los padres.
  • Rebeldía y conductas oposicionistas con los padres y adultos en general.
  • Adquisición de nuevas experiencias, valores y creencias.
  • Tendencia a juntarse en grupo.
  • Sucesivas contradicciones, angustia e impulsividad
  • Fluctuaciones del estado de ánimo.
  • Necesidad de intelectualizar y fantasear.
  • Elección de Metas: Vocaciones y Aptitudes.
  • Evolución sexual manifiesta: del autoerotismo a heterosexualidad genital adulta.

“No todos los adolescentes viven estos los procesos de la misma manera, depende de la propia personalidad, las experiencias personales vividas anteriormente, las características de los padres, y el grupo al que pertenecen, entre otros factores. Lo que sí está claro es que no se trata de una época fácil, ni para los propios adolescentes, ni para los padres ni para los educadores. Y puede ser de gran ayuda consultar.”