Terapia de Pareja y Sexualidad

La Terapia de Pareja es una forma de psicoterapia en que se trabaja con ambos miembros de la pareja. Es un espacio de reflexión y comunicación, en que se espera que los miembros de la pareja puedan reconocer y enfrentar sus dificultades y dinámicas problemáticas, así como también logren y potenciar sus fortalezas y virtudes.

“Una adecuada intervención de psicoterapia de pareja es una contribución para el enriquecimiento y fortalecimiento de la relación de pareja y las personas que la componen. Es un aporte para comunicación, el manejo de conflictos y la afectividad. También es un espacio para decidir si continuar juntos o es mejor separarse, según sea el caso.”

La terapia de pareja es un método muy eficaz para resolver los problemas que se producen en la convivencia.

La terapia de pareja obtiene resultados favorables en un 80% de los casos, y el éxito llega al 100% cuando el compromiso de la pareja con su terapia es alto. Hay parejas que vienen reconciliarse, a aprender a comunicarse, a escuchar al otro; otras a que se las ayude a separarse sin odiarse, sin pelearse, porque ya se terminó el amor. Cada pareja tiene una necesidad diferente.

“Al trabajar con parejas el objetivo está dado por lo que la pareja desee conseguir, aunque puede llevar unas cuántas sesiones averiguar qué se desea.”

Si la pareja o uno de los miembros han intentado encontrar soluciones sin buenos resultados, si sienten que han fracasado o no ven salida, pedir ayuda es fundamental antes que sea demasiado tarde.

Los sentimientos de tristeza, lejanía, desilusión, frustración, rabia, decepción y/o dolor son muy frecuentes cuando una pareja presenta problemas. Consultar puede ser de gran ayuda tanto para los miembros como para la pareja.

En muchos momentos nos preguntamos cuándo acudir a terapia de pareja.

Aquí les propongo algunos indicadores y momentos claves:

– Cuando hay problemas de  comunicación: se hablan lo estrictamente necesario, pueden sentir por parte del otro que todo es una queja, crítica, desvalorización o pelea.

–  Por problemas ligados a la afectividad: existe una importante disminución de las muestras de afecto, de atención y de interés; se sienten rechazados, solos, vacíos, desmotivados y/ o desesperanzados.

–  Si se evade compartir con la pareja y alguno o ambos se centra en el trabajo, los hijos, los amigos o en su familia de origen, evitando la relación.

– Si ha sido descubierta una infidelidad, o se ha perdido la confianza por mentiras o por promesas no cumplidas.

– Si la llegada de un hijo ha generado distancia o dificultad.

– Si deciden separarse, y quiere recibir una mirada externa profesional para manejar los distintos conflictos propios del momento.

– Ante la enfermedad grave y/o muerte de un hijo o familiar cercano.

–  Si las relaciones sexuales son poco frecuentes, no son placenteras o poco satisfactorias.

– Si existe la presencia de un trastorno sexual, podría consultar la pareja o uno de los miembros. Algunas de las disfunciones más frecuentes son:

-Bajo deseo sexual masculino o femenino.

-Anorgasmia.

-Vaginismo.

-Disfunción eréctil.

-Eyaculación precoz.

-Eyaculación retardada.

Si uno de los miembros de la pareja no quiere ir a terapia (cosa muy frecuente) el otro no debe dejar por ello de acudir, ya que un cambio muy pequeño en cada uno, produce un gran cambio en la manera de relacionarse. Si uno de los miembros de la pareja hace psicoterapia, eso repercutirá en la relación de pareja.